Los orígenes del manga

18 jun. 2011

|
¡Buenas tardes chicos!

Hoy traemos un pequeño reportaje sobre cuáles fueron los orígenes del manga en Japón. Estamos seguros de que conocéis series de hace unos añitos, famosos fuera del país nipón, como Astroboy y su mítico creador Osamu Tezuka, pero... ¿qué hubo antes de eso?

El término manga se utilizó por primera vez en Japón hacia el 1700 por el pintor Katsuhika Hokusai, que combinó los kanji correspondientes a informal (漫 man) y a dibujo (画 ga) para definir a las caricaturas o humor gráfico orientadas siempre a un público adulto. Aun así estas manifestaciones artísticas no son las primeras apariciones de los “dibujos” en Japón.

Las primeras imágenes en Japón están datadas en el siglo XI donde nacen las primeras manifestaciones de caricaturas gráficas: los chôjûgiga. Son imágenes satíricas y humorísticas sobre conejos, ranas, monos y otros animales. Se atribuyen a un sacerdote-artista llamado Toba y apenas se conservan unos escasos ejemplares en blanco y negro.


Fue durante el periodo Edo cuando la pintura japonesa se desarrolló con vigor y produjo las primeras narraciones remotamente comparables a los géneros actuales del manga, que van de la historia y el erotismo, a la comedia y la crítica. Con todo, los verdaderos inicios del manga moderno no se debieron al arte del período Edo, sino a la expansión de la influencia cultural europea en Japón.

La expansión de las técnicas historietísticas europeas supuso en una producción lenta pero segura por parte de artistas japoneses y al igual que en Europa y en EE.UU, se habituó el uso de globos de diálogo, que ya era habitual en la prensa estadounidense.


Los primeros soportes del manga fueron los diarios como en casi todos los sitios. Las primeras publicaciones fueron para adultos pero en poco tiempo aparecieron las primeras publicaciones infantiles y juveniles como Shônen Club de la editorial Kodansha en 1914 para chicos y Shojo Club para chicas un poco más tarde y por último Yônen Club para los niños más adelante. Estas primeras historias no eran 100% cómic sino que eran relatos ilustrados con el cómic como contenido parcial y complementario.  Simultáneamente, desde 1915 se empezó a ensayar la adaptación del manga a la animación, lo que más tarde traería consigo en el surgimiento del anime.

Tras la guerra, la industria del manga se convierte en el medio de entretenimiento y evasión que el Japón deprimido necesitaba para olvidar la cruda posguerra.  La falta de recursos de la población en general requería de medios baratos de entretenimiento apareciendo así los kamishibai, teatros callejeros que utilizaban viñetas para el desarrollo de sus historias y los mangas de alquiler. Según fue abaratándose el precio de los tomos  estos dos medios de difusión dejaron de tener sentido ya que la gente se podía comprar los tomos que le interesaban.


Osamu Tezuka, un estudiante de medicina veinteañero apasionado de los dibujos animados Disney, cambiaría la faz de la historieta nipona con su primer libro: La nueva isla del tesoro, que vendió de súbito entre 400.000 y 800.000 ejemplares, gracias a la aplicación a la historia de un estilo cinematográfico que descomponía los movimientos en varias viñetas y combinaba este dinamismo con abundantes efectos sonoros.
El éxito de Tezuka lo llevó a las revistas de Tokio, particularmente a la nueva Manga Shōnen que fue la primera revista infantil dedicada en exclusiva al manga, y en la que Tezuka publicó Astroboy.


Osamu Tezuka, habían puesto los pilares de la industria del manga y anime contemporáneos. 

Esperamos que os haya gustado o por lo menos, que os haya parecido interesante, esta pequeña biografía del manga.
Para terminar os dejamos un vídeo emitido en televisión por el programa juvenil de Cuatro, Cuatrosfera, que ya no está en antena y que resume todo esto que os hemos contado.


¡Un saludo!


Post creado por Ai-chan



0 comentarios:

Publicar un comentario

Sobre nosotros!

Mi foto
Somos una asociación de Salamanca dedicada al mundo del manganime, cosplay, videojuegos y al ocio japonés. Si quieres saber más ¡únete!